La ruta que desde Sevilla llega a Compostela tiene dos variantes, la primera finaliza en Astorga en donde conecta con el Camino Francés y la segunda se adentra en Galicia desde Puebla de Sanabria, ésta última será la ruta que realizaremos durante dos días en nuestros scooters tres miembros del MC Os Bravús.
A su vez el Camino de la Vía de la Plata en Galicia tiene dos variantes, para no perdernos ninguna de ellas, Berto, Quín y el que os escribe realizaremos la ida por Verín y la vuelta por Laza. De esta forma atenuamos un poco el cansancio, optimizando al mismo tiempolas visitas ya que sería imposible recorrer los más de trescientos kilómetros que haremos en cada dirección en un solo día, visitando los lugares más importantes.
Al igual que en la ruta del Camino Primitivo, quedo con Berto a las nueve de la mañana en Betanzos para salir de nuevo en dirección Curtis por la AC-840, desde aquí continuaremos camino en dirección Melide y posteriormente llegaremos a Golada en donde nos espera Quín. A Golada es conocida por su mercado medieval, todavía se conservan los “pendellos”, las casetas del recinto ferial antiguo. Curiosamente hoy es doce y por lo tanto es día de feria, Quín nos recibe en el bar en donde hemos quedado con churros comprados en el mercado.
Después del desayuno nos dirigimos por la PO-212 hacia Rodeiro y desde aquí a Oseira por la PO-6202, una carretera estrecha y con fuertes repechos y viento lateral ya que circulamos por las montañas de la Serra do Faro. Llegamos a nuestro primer destino de la primera jornada, el monasterio cisterciense de Oseira. Las visitas son a las horas en punto desde las diez hasta las doce, por lo que hemos de esperar un poco, esto nos permite dar un paseo por los jardines del monasterio. Puntuales nos acercamos a la recepción en donde hemos de pagar dos euros por la visita. No se permiten fotos, circunstancia que nos impide mostraros algunas partes del monasterio realmente interesantes como son la sala capitular, sus escaleras, la sacristía o la iglesia y especialmente la bóveda de su coro. Sería muy extenso enumerar todo lo magnifico que posee el mal llamado “Escorial Gallego” y digo mal llamado porque el verdadero está en Monforte pendiente de nuestra visita scootera. Destacaremos la obsesión de la guía con las fotos, ni siquiera en los claustros se permitían y no entendemos el motivo, ya que las fuentes de los mismos eran meras copias de las originales que se encuentran en Ourense.
Fuente de Oseira en laPlaza do Ferro en Ourense
Precisamente a Ourense nos dirigimos continuando nuestro viaje, pasando por Cea, pueblo famoso por su exquisito pan. A nuestra llegada a la Ciudad de las Burgas,aparcamos las motos al lado de la plaza de abastos y frente a la alameda. Una de las fuentes de Oseira se encuentra precisamente en estos jardines, pasamos por la Plaza Mayor en donde se encuentra la Casa Consistorial y el Museo Arqueológico en dirección a su catedral para admirar el Pórtico del Paraíso, similar al de la Gloria del Maestro Mateo en Compostela, y la capilla del Santo Cristo. La zona de la catedral está rodeada de tabernas en donde poder comer, pero la mayoría están cerradas, posiblemente por la hora tardía y por tener más clientela por la noche. Después de preguntar, comemos en un restaurante el plato del día, para continuar paseando por sus calles en la sobremesa, así podemos contemplar en la Praza do Ferro, lugar en donde se comerciaba y fabricaban aperos de labranza, otra de las fuentes de Oseira.
Nos dirigimos a las motos, pero antes visitamos las Burgas en la calle Calpurnia Abana, su nombre nos recuerda que ya en época romana estas fuentes eran conocidas y apreciados sus poderes curativos. En Galicia son innumerables las fuentes termales, pero las de Ourense son únicas tanto por los setenta grados de temperatura a los que brota el agua como los más de trescientos litros por minuto de su caudal. Ya subidos a nuestras motos nos dirigimos al Puente Viejo sobre el río Miño, construido por Augusto; de él se dice que su arco principal con una luz de 46,3 metros fue el mayor del Imperio Romano. Entre el calor de este día de verano y el madrugón, Quín en vez de sacar fotos al monumento prefiere tomar una siesta en el jardín contiguo, llamado Campo del Desafío, pues aquí saldaban sus cuentas los caballeros hace muchos años. Frente al puente antiguo podemos admirar el Puente del Milenio, inaugurado en 2001, es obra del arquitecto Varela de Ugarte; la curiosidad de este puente vanguardista radica en que aprovecha los tirantes superiores que lo sustentan como paso peatonal. Precisamente por él abandonamos la ciudad para dirigirnos a nuestro nuevo destino, Monterrei.
Ponte do Milenio en Ourense
Decidimos tomar la A-52 para llegar cuanto antes a la Fortaleza de Monterrei, una vez abandonada la autovía, nos dirigimos al cerro en donde se encuentra también el Parador de Turismo, antiguo Colegio de la Compañía, fundado en 1555 y abandonado en el siglo XVIII con la disolución de la Compañía de Jesús. Frente al parador está situado un cruceiro de 1636, frente a él aparcamos nuestras motos para continuar caminando por una pista en muy malas condiciones. Llegamos al conjunto histórico en donde contemplamos numerosas casas abandonadas, la mayoría con escudos en sus fachadas. Finalmente podemos contemplar el patio de armas alrededor del cual se sitúan diferentes edificios, como son la torre del homenaje construida en 1482, el palacio ducal con elementos góticos y renacentistas construido entre los siglos XV y XVI y por último la iglesia de Santa María da Gracia, mandada construir por Alfonso X el Sabio en 1274. No podemos visitar su interior ya que cierra los lunes y martes así que hemos de conformarnos con recorrer otros lugares de la fortaleza como son los baluartes y el edificio que nos ha traído aquí, que no es otro que el hospital de peregrinos construido en una de las puertas de la ciudadela en 1429; sobresale su portada con un Cristo mayestático rodeado de los cuatro evangelistas.
Desde este extraordinario emplazamiento regresamos a la carretera general pasando una vez más al lado de las vides y la bodega del diseñador gallego Roberto Verino; con su vino Terra do Gargalo ha conseguido dar publicidad y colocar en donde se merece la denominación de origen Monterrei. A una hora prudente llegamos a nuestro alojamiento en A Gudiña. Nos acondicionamos en el hotel, nos es un cinco estrellas, pero por 18 euros por persona no podemos dedir más. Tras la ducha bajamos a ver un partido de baloncesto de la Selección Española, para a continuación ir a cenar y descansar ya que el próximo día será igual de agotador.
El tópico nos habla de una Galicia verde, con bosques y ríos por doquier, pero el tramo que vamos a seguir esta mañana por el Camino de Santiago va a romperlo. Desde A Gudiña partimos en dirección a Vilariño de Conso. El paisaje no puede ser más desolador, pero al mismo tiempo es hermoso por ser tan distinto a los paisajes que hemos recorrido en nuestras rutas anteriores. Durante muchos kilómetros no hay ni aldeas ni rastro de ellas y la toponímia que nos encontramos en los escasos indicadores, nos recuerda que durante algún tiempo el Camino estaba más frecuentado, ya que las pocas aldeas de nuestro recorrido tienen por nombre Venda de… (En castellano venta), ya que al no existir albergues de peregrinos la iniciativa privada hacía el servicio.Antes de llegar a la presa del embalse de Portas, la más alta de Galicia por cierto, debemos torcer a la izquierda, pero la mala señalización o el despiste nos lleva a visitar primero la mencionada presa, por una carretera llena de curvas y en pendiente. La vista es cuanto menos imponente, así que como se suele decir, no hay mal que por bien no venga.
Llegamos a Vilariño de Conso y allí los empleados de Iberdrola que mantienen la central nos indican el buen camino, así que vuelta para atrás hasta llegar de nuevo a la presa y después del ascenso tomamos la primera pista a la derecha. A partir de aquí iremos paralelos al Parque Natural do Invernadoiro , un paraíso de 5.722 hectáreas, que solo es visitable con permiso y salvo escolares en el Aula de Naturaleza, está prohibido pernoctar en él. La carretera podía ser peor en cuanto al firme, pero es estrecha, dos coches en sentido opuesto pasan con dificultad. Durante muchos kilómetros iremos viendo como única señal de civilización la vía férrea, que en este lugar necesita muchos túneles que se llevaron la vida de innumerables obreros, en nuestro camino pasamos por varios pueblos semiabandonados que en algún tiempo han sido poblados de los obreros ferroviarios, su estampa hace más inhóspito si cabe el paisaje. Llegamos a Campobecerros y atravesamos sus estrechas calles para continuar hasta un punto en el que encontramos una cruz de madera con numerosas piedras en su base, al estilo de la que la Cruz de Ferro cerca de Molinaseca (León), los peregrinos cargan con sus pecados simbolizados en las piedras, carga que dejan en el camino gracias a la peregrinación.
Una vez salimos de Fontefría nos sorprende un impresionante bosque de castaños a ambos lados de la carretera, los árboles son más que centenarios por lo que nos recuerda los tiempos en que en Galicia no se cultivaban patatas y por ello las castañas hacían de sustituto, en otra ocasión hablaremos más detenidamente sobre el tema. Llegamos a la civilización por fin, Laza nos recibe en verano así que poco puede aportarnos así que nos dirigimos al centro del pueblo a tomar un refresco, hace rato que estamos sedientos. Laza es famosa por su carnaval del que os podéis informar en múltiples páginas de Internet.
Fotografías de www.JPereira.net bajolicencia CC
La carretera que nos lleva a Vilar de Barrio es digna de figurar en el elenco de carreteras moteras por antonomasia, buen firme y curvas, muchas curvas. Si hasta el momento tan sólo habíamos coincidido con tres peregrinos antes de Campobecerros, es aquí en donde nos encontramos más, todos en bicicleta. Llegamos a Vilar de Barrio mucho más tarde de lo previsto y tenemos que llegar a comer a Allariz, así que nos perdemos nuestra visita a Baños de Molgas y Xunqueira de Ambía que quedan para una mejor ocasión. El cambio de planes nos desorienta un poco por lo que preguntamosa un anciano del lugar el camino más corto a la A-52, hablamos del pueblo y el buen hombre nos recomienda la visita a alguna de sus cafeterías ya que nada hay reseñable en el lugar. Declinamos la oferta por tiempo más que por falta de ganas de descanso, así que nos dirigimos a Allariz cruzando la laguna de Antela.
La que fue la mayor laguna de agua dulce de la península, con siete kilómetros de largo y seis de ancho, toma su nombre de un menhir del tercer milenio antes de Cristo llamado Pedra Alta o Antela, con tres metros de altura servía de límite entre los ayuntamientos de Vilar de Barrio, Xunqueira de Ambía y Sarreaus. Ya en época de los romanos se intentó desecar, pero fue finalmente a partir de 1827 cuando se iniciaron las obras con el fin de aprovechar las tierras y al mismo tiempo evitar la propagación de enfermedades. Una francesa continuó los trabajos con el fin de exportar ancas de rana a Francia. La desecación total se inició en 1938. En nuestro viaje por la comarca de la Limia, nos observa una de las muchas torres que servían de defensa contra los Portugueses en la Edad Media, es la Torre de Pena da Portela del siglo XII.
Llegamos a Allariz y dejamos las motos en la explanada del Campo de la Feria o Barreira, frente al Real Monasterio de Santa Clara fundado por doña Violante, esposa de Alonso X el Sabio en 1282, posee el claustro barroco más grande de España con 72 arcos y 3.400 metros cuadrados. Paseamos por sus calles llenas de historia y monumentalidad para llegar a nuestro restaurante, el Pallabaro está en una casa de piedra en el que en su parte baja tiene el restaurante y en la superior es casa de turismo rural. Su propietario es italiano, por lo que nuestro menú combina la pasta con los productos de Galicia, como excepción hoy nos permitimos pediruna botella de Terras do Gargalo, la bodega de la que os hablamos en Monterrei, la ruta y la compañía lo merece. Tras la comida paseamos por la orilla del río, repleto de bañistas. En ella hay antiguas fábricas de curtidos hoy reconvertidas en negocios de hostelería y museos.
Después de tomar café en la terraza de una de ellas, con un calor agobiante, regresamos a nuestro paseo por Allariz. Pazos, cruceiros, molinos, iglesias… el pueblo es un auténtico museo que merece la pena visitar con calma y que por falta de espacio sería imposible describir. Entre los diferentes museos de Allariz, uno resalta por su importancia, pero no se encuentra en el pueblo sino a escasos cuatro kilómetros en dirección a Baños de Molgas; el Ecomuseo de O Rexo es una zona del rio en la que Ibarrola ha dejado una muestra de su arte, árboles y rocas pintados se presentan ante los visitantes en plena naturaleza.
Una vez visitado Allariz, tomamos rumbo a nuestro nuevo destino, distante menos de treinta kilómetros, es el pueblo de Seixalvo, según las guías con las que preparamos el viaje, un pueblo medieval bien conservado en el Camino de Santiago, pero lo que nos encontramos es un barrio de la ciudad de Ourense pegado al polígono industrial de San Cibrán das Viñas. Este pueblo ha sido engullido por la ciudad y a su alrededor tan sólo hay concesionarios de automóviles, a pesar de ello se han cuidado detalles como el pavimento de las calles y los indicadores, pero alguna casa se encuentra en muy mal estado de conservación.
Tras nuestra visita regresamos a Ourense pero ya no nos detenemos. En Cambeo, en la N-525 paramos para despedirnos de Quín ya que él tomará la AP-53 hasta Santiago y luego irá a su casa en Negreira, mientras nosotros nos dirigimos por la N-540 en dirección Lugo, pasando por Chantada y Taboada en donde tomamos dirección Monterroso y Palas de Rei en pleno Camino Francés hasta Melide. De un calor sofocante en Ourense pasamos a un frío intenso que nos obliga a parar nuevamente en Melide para ponernos ropa de abrigo. Finalmente paramos en Curtis a tomarnos un reconstituyente café en el Copa’s, el bar de mi amigo Chema, nuestra última parada ya que en Betanzos Berto y yo tomaremos caminos diferentes él a su retiro veraniego y yo a mi casa. Nuestro próximo Camino será el Portugués, desde Tui llegaremos a Padrón visitando los lugares más pintorescos.
Artículo publicado en Solo Scooter nº 115 de Abril 2009
Tras nuestra visita regresamos a Ourense pero ya no nos detenemos. En Cambeo, en la N-525 paramos para despedirnos de Quín ya que él tomará la AP-53 hasta Santiago y luego irá a su casa en Negreira, mientras nosotros nos dirigimos por la N-540 en dirección Lugo, pasando por Chantada y Taboada en donde tomamos dirección Monterroso y Palas de Rei en pleno Camino Francés hasta Melide. De un calor sofocante en Ourense pasamos a un frío intenso que nos obliga a parar nuevamente en Melide para ponernos ropa de abrigo. Finalmente paramos en Curtis a tomarnos un reconstituyente café en el Copa’s, el bar de mi amigo Chema, nuestra última parada ya que en Betanzos Berto y yo tomaremos caminos diferentes él a su retiro veraniego y yo a mi casa. Nuestro próximo Camino será el Portugués, desde Tui llegaremos a Padrón visitando los lugares más pintorescos.
Artículo publicado en Solo Scooter nº 115 de Abril 2009


2 comentarios:
Aunque Quin me había dicho de la intención de hacer esta ruta... De haber sabido que pasaríais por Cea...os hubiese hecho de Cicerone ante un buén "Polbo" y un mejor Ribeiro junto al exquisito Pan de Cea, además de hacer ese tramo de ruta en buena compañía y mejores visitas en ruta. Un abrazo.
Gracias por el ofrecimiento, Nafisgal.
Dicen por ahí que hay más días que longanizas, así que volveremos pasando no sólo por Cea, sino por Carballiño, Ribadavia...
Además yo siempre me apunto a una buena comida con amigos.
Saludos en V'sss
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