Ruta de los Andrade

Las Mariñas coruñesas son dos, la de los Frades (frailes) y la de los Condes. La primera estaba bajo la influencia del monasterio de Cambre y ya fue objeto de una ruta en el blog y la segunda de los Condes de Andrade que hoy nos ocupa.


Ruta moterus


Como siempre, salimos de Coruña, en esta ocasión en dirección a Sada. Éste es un pueblo marinero que ha sido urbanizado durante años de forma incontrolada y cuyo único aliciente para nuestra visita es el edificio de La Terraza, monumento modernista de madera, acero y cristal que fue trasladado desde su emplazamiento original en los jardines de Méndez Núñez en el año 1923 a su actual ubicación. Al parecer el edificio fue ganado en una partida de cartas por un antepasado de sus actuales propietarios. Por otra parte, Sada también tiene relación con nuestros protagonistas, los Andrade, pues en el siglo XIV su señorío fue cedido a los Condes.

Para llegar a nuestra siguiente visita del día, circularemos por la costa, cruzando el Puente del Pedrido, por la costa hasta Ponte do Porco. Este lugar toma su nombre de un antiguo puente en el que a sus pies había un cruceiro con un animal totémico símbolo de los Andrade y de nuestro Motoclube, el jabalí; el original se conserva en el Museo Arqueolóxico de A Coruña, en el Castillo de San Antón. La cruz se apoyaba en el lomo del animal tenía los brazos rematados en forma de flor, recientemente se ha realizado una copia del mismo que se ha colocado en el pequeño jardín que hay debajo del puente nuevo.




Puesto que el puente que daba nombre al pueblo no existe ya, tomaremos la AC-160 hasta el que cruza el río Lambre otro de los siete puentes que los Andrade , concretamente Fernán Pérez de Andrade "O Bo" mandó construir en el siglo XIV para comunicar Betanzos con Ferrol. Su único arco es ojival y no llega a los tres metros de ancho.



Retornamos a la carretera AC-164 y en dirección Ferrol continuamos hasta llegar a Campolongo;allí tomamos la carretera de la derecha hasta llegar a la fortaleza de los Andrade. Situada en una atalaya de 309 m de altura que domina el estuario del río Eume, fue construida por O Bo en terrenos del monasterio de Sobrado, lo que originó litigios entre los frailes y los condes que se saldaron con el pago de un alquiler anual por parte de los señores feudales a los monjes. La torre del homenaje, prácticamente lo único que se conserva junto a algunos muros de la entrada, tiene una altura deveinte metros. La fortaleza disponía de un pasadizo secreto que desembocaba en las proximidades, aunque el imaginario popular lo situó a varios kilómetros, concretamente en el vecino Pontedeume.

Después de soportar una intensa lluvia a los pies de la fortaleza, volvimos a Campolongo, ya que al final del pueblo a la izquierda un cartel amarillo nos señalaba la carretera que nos llevaría a Breamo. Ésta asciende hasta los trescientos metros de altitud al borde del mar , con lo que nos ofrece una visión de Pontedeume y de la desembocadura de su río digna de la mejor postal.



Al final de la misma se alza la iglesia románica de San Miguel de Breamo, único edificio conservado del antiguo monasterio agustino, fundado en 1187 y desaparecido a principios del siglo XVI. Su exterior nos recuerda una fortaleza debidoa la ausencia de decoración y ventanas, con excepción de los rosetones. El interior es también austero y en él podemos contemplar una imagen de piedra del arcángel pesando almas.



Al bajar tomamos las desviaciones a la izquierda para llegar a uno de los lugares con más vestigios de los Andrade de tiempos más modernos, Pontedeume. Al igual que Ponte do Porco toma su nombre del símbolo de los Andrade, esta villa le debe el suyo al puente sobre el río Eume, mandado construir también por Fernán Pérez de Andrade "O Bo" en 1380. Hasta época moderna, con novecientos trece metros, fue el puente más largo de España. De la construcción primitiva tan sólo se conserva el lugar del asentamiento y los materiales originales, que fueron reutilizados, pero en nada se parece al medieval con 79 arcos; en la actualidad sólo posee quince. Para queos forméis una idea de la magnitud del puente, en el centro había un hospital de peregrinos con doce camas y una capilla dedicada al Espíritu Santo. Como recuerdo, en una glorieta al principio del puente podemos ver el oso y el jabalí, símbolo de los Andrade, que pertenecían al antiguo puente.

Otro de los muchos vestigios de los Andrade que podemos visitar es la Torre del Homenaje del antiguo palacio. Con casi doce metros de ancho y dieciocho de alto, en su frente destaca el escudo de los condes con las dieciocho banderas que uno de los Andrade consiguió en la batalla de Seminara (Italia) junto al Gran Capitán en el siglo XVI. Hoy en día acoge el centro de interpretación de los Andrade.







La próxima parada, las Fragas del Eume, es una visita ecológica. Una fraga es un bosque de especies autóctonas gallegas, ésta del Eume tiene la consideración de parque natural y con 9.126 hectáreas es el bosque atlántico más extenso y representativo de Europa. El acceso está bien indicado desde Pontedeume, a través de una aldea llamada Ombre. La entrada al parque está constituida por un túnel de árboles a ambos lados de la carretera entre los que serpentean pequeños arroyos que mueren en el río principal. En el inicio del parque se encuentra el centro de interpretación, en donde nos tomamos un merecido descanso.

Al final de la carretera de acceso y después de contemplar varios puentes colgantes y presas de agua, hemos de dejar nuestras motos si queremos visitar el monasterio de San Xoán de Caaveiro. Fundación de San Rosendo en el año 934 para agrupar a los ermitaños que vivían en estas fragas, fue monasterio benedictino primeramente y agustino con posterioridad. Al igual que muchos monasterios gallegos que hemos visitado con nuestros scooters fue abandonado con la desamortización, lo que provocó su ruina, pero hasta entonces su riqueza había sido alimentada por señores y reyes, lo que provocó enfrentamientos con los Andrade.

Este monasterio fue adquirido a finales del siglo XIX por un abogado de Pontedeume llamado Pío García, que comenzó su reconstrucción, bajo la dirección del erudito gallego López Ferreiro, para vivienda de vacaciones; dicen que el desembolso fue tan grande que provocó su ruina. En la actualidad pertenece a la Diputación de A Coruña y en él se están llevando a cabo labores de restauración. Merece la pena, una vez visitado el monasterio, continuar el descenso por el camino lateral para admirar los restos del molino y el puente medieval, génesis de una interesante ruta de senderismo.

Para alcanzar nuestro siguiente destino, hemos de regresar a la carretera de Pontedeume a Monfero y girar a la izquierda en el cruce; desde aquí todo recto por una carretera en no muy buen estado hasta llegar a la intersección de la carretera de Campolongo a Irixoa que ya habíamos recorrido en un pequeño tramo para acceder al castillo de los Andrade. Una vez llegados a Monfero hay varias indicaciones que nos señalan el camino al monasterio de Santa María, hoy en ruinas salvo su iglesia. Se tiene conocimiento de la existencia de un eremiorio en el siglo X, destruido por los normandos en una de sus invasiones, pero restaurado en 1124; la iglesia actual se comenzó a construir en 1622. Con la exclaustración de 1835 se puso fin a la decadencia del monasterio, para pasar a un estado de absoluto abandono. Hoy en día se tiene previsto restaurar el cenobio para uso hostelero.




Pero el motivo de nuestra visita no es otro que los cuatro sepulcros de los Andrade, principalmente el de Nuno Freire de Andrade "O Mao", llamado así por ser el más déspota, cruel y sanguinario de los Andrade. Se dice de él que recuperó costumbres vejatorias para sus vasallos como el derecho de pernada,la obligación de ofrecerle cien doncellas o el aumento de los tributos para costear sus batallas. Todo esto desencadenó una revuelta popular acaudillada por Roi Xordo. En el altar también se encuentra el sepulcro de su hijo Pedro, muerto cuatro años después. En uno de los brazos de la iglesia, aunque más humildes, también podemos ver los sepulcros de otros dos Andrade, uno de ellos es de uno de los buenos señores de Andrade, pero como siempre, la historia se muestra cruel y el mejor sarcófago es para el malo.

De nuevo en la AC-151 giramos a la izquierda en dirección Irixoa en donde nos encontramos la AC-640 que nos lleva a Betanzos, concretamente a la desembocadura del Mandeo, uno de los ríos de la capital del Antiguo Reino de Galicia.




Nos acercamos a la Plaza do Campo, llamada así por ser el lugar en donde se celebra el mercado de la capital brigantina, aparte de ser lugar de reunión de moteros, ya que se permite aparcar las motos en la plaza y justo enfrente, en los soportales, hay numerosas terrazas en las que degustar una sin. Desde la plaza nos acercamos al ayuntamiento, a su lado además del Pazo de Bendaña, se encuentra la iglesia de Santiago, construida bajo los auspicios de Fernán Pérez de Andrade "O Mozo" en el siglo XIV, aunque algunos afirman que fue costeada por el gremio de los sastres. Destacan entre las esculturas de la portada la del tímpano, que representa a Santiago protegiendo a una doncella orante y recuerda su intersección milarosa para erradicar el tributo de las cien doncellas del que hablamos antes.

A la derecha del ayuntamiento se encuentra la calle de los Ferreiros, que nos llevará a la más bella plaza de la villa, la de Fernán Pérez de Andrade, promotor de las dos iglesias de la plaza. La de San Francisco se inició en 1387 y contiene numerosas tumbas de la familia; entre ellas la suya, obra capital de la escultura funeraria gallega.





El sarcófago está sustentado por las figuras del oso y el jabalí, incluye además la figura de O Bo con armadura y a sus pies los perros, escenas de caza en los laterales y el escudo de la familia en la cabecera con su máxima, "Ave María, gratia plena", sostenido por dos ángeles. Curiosamente Fernán pérez no se encuentra enterrado aquí, sino en otra sepultura en uno de los laterales de la iglesia. Fernán Pérez ha sido uno de los Andrade que más importantes obras nos ha dejado, por lo que podríamos creer que el apelativo O Bo viene de ahí, pero no es así, su apodo se lo debe a su padre, que al verlo partir con el futuro rey Enrique II hacia Francia huyendo de su hermano Pedro "El Cruel" le dijo: "Se bo, que bo compañeiro levas" (se bueno, que buen compañero llevas).También cuentan que fue este noble gallego quién mató al Cruel y posteriormente pronunció la famosa frase: " No quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor". Frente a esta iglesia se sitúa Santa María do Azougue, llamada así porque antiguamente se celebraba aquí el mercado (Azougue); aunque O Bo inició su construcción, la terminó su hijo "O Mozo".

Aquí finaliza esta ruta, publicada en el número 103 de la revista Solo Scooter, correspondiente a Abril de 2007.