Nuestra crónica comienza en seis lugares distintos, en Vigo, en Redondela y en Pontevedra por el sur y de Negreira y de Coruña al norte. El punto de quedada general fue el ayuntamiento de A estrada, de tal forma que fuese un lugar equidistante para todos.

En Mesón do Bento paradiña para tomar un café reconfortante al lado de la hoguera y tomamos camino a Santiago al punto de encuentro, el concesionario de Piaggio. Aquí perdemos un poco de tiempo para hablar de negocios y ver las nuevas motos de la Policía Local. Desde Santiago marchamos en dirección a A Estrada. Al igual que de camino a Santiago, el frío es intenso, estamos a unos cuatro grados, pero la sensación térmica es menor, yo diría que de algún grado bajo cero. En las zonas de rios, las motos de carburación pareciese como si les faltase el fuelle, ya que a duras penas llegan a 90 Km./hora. Para ilustrar esto decir que a nuestro paso por Pontevea (ver la ruta del Ulla) la cantidad de helada que veíamos en los campos daba la impresión de que estuviese nevado.
Llegamos a A Estrada, conocida en Galicia por tener innumerables fábricas de muebles y una feria monográfica precisamente de esta industria. Las direcciones prohibidas nos obligan a preguntar para llegar a la plaza del consistorio en donde hemos quedado. Para encontrarnos con los del sur hemos de cruzar la plaza peatonal, con la consiguiente reprimenda de una señora. Los colegas del sur han tenido que esperar bastante por nosotros debido a nuestra acumulación de retrasos, esperemos que no pase otra vez.
Y por fin ponemos rumbo a nuestra primera fervenza (catarata) del día que está situada a escasos cuatro kilómetros del centro, para llegar a ella debemos tomar la carretera que conduce de A estrada a Silleda, tomamos la antigua carretera en una curva a la derecha y en la tercera pista, justo después de una casa de piedra. A un kilómetro escaso encontraremos el final de la pista asfaltada, a nuestra izquierda tenemos una serrería que tiene un cobertizo delante, aquí dejamos nuestras motos para llegarnos en apenas veinte metros a un antiguo aserradero hidráulico. Desde aquí ya escuchamos el ruido del agua al caer, a la derecha del aserradero está la bajada hacia la catarata, la pendiente es dificultosa, pero no impide llegar al cauce del río para hacer unas fotos.
El río Curantes de donde toma el nombre es afluente del Liñares, a su vez afluente del Ulla, la foto corresponde a la parte alta con cinco metros de altura, inmediatamente a continuación - como es complicado llegar el personal no quiso bajar - está la mayor, de 10 metros de altura en forma de tobogán.
Volvemos sobre nuestros pasos para tomar de nuevo la carretera que un día fue de A Estrada a Silleda y a un kilómetro debemos incorporarnos a la nueva carretera, haciendo Stop previamente. Unos cinco kilómetros nos separan de Pena do Foxo, allí hay un cruce que indica Curantes y Olives – Ojo que en un cruce en un lugar llamado Foxo, hay un indicador que pone a Olives, pero este no es, ya que no pone Curantes – Aquí seguimos a Pousada, en donde comienzan a aparecer indicadores que nos dirigen al Pazo da Nugalla, allí vamos.
Una vez que comienzan los indicadores se toma una pista estrecha a la derecha de la carretera principal, y a continuación siempre a la derecha siguiendo los carteles hasta llegar al pazo. En su frente hay un cruceiro en donde dejamos las motos, en su base figura una inscripción un tanto equívoca para algunos. Una pista de gravas blancas enfrente al cruceiro nos lleva a la fervenza do Maimón dejando el pazo a nuestra izquierda, apenas a doscientos metros nos encontramos con unos cazadores que buscaban zorros, más tarde veríamos en nuestro camino de vuelta que sí los habían encontrado. Seguimos hasta el puente apenas cincuenta metros más, a nuestra derecha aparece la primera catarata de 5 metros de alto. En este lugar hay varios molinos, unos abandonados y otros en buen estado, incluso puede verse lo que aquí se denomina “rodicio”, es la rueda que al caer el agua gira para mover la muela de piedra. La cascada inferior, la que está en la parte izquierda del puente, tiene siete metros de altura y su acceso es por una bajada muy empinada, si es dificultoso bajar más lo es subir.
El regreso es más calmado, volvemos a pasar por el pazo y hacemos otra foto de su pozo y su camelio. Regresamos por nuestros pasos y como ya es tarde prescindimos de visitar una nueva catarata en el camino a Silleda, concretamente la de Férveda. Así que vamos directamente a la más importante, la Fervenza del río Toxa.
En la carretera de A Estrada a Silleda, a la que regresamos, encontramos una buena ascensión acompañada de viento, el buen firme y las curvas suaves invitan a sacar la carbonilla a los escapes, así que alguno realiza un sprint. En poco tiempo llegamos a Chapa, pequeña localidad cercana a Bandeira en la que nuestra carretera se cruza con la general de Santiago a Ourense, aquí tomamos dirección Santiago hasta Bandeira. En el semáforo de Bandeira tomamos la carretera a la derecha en dirección a Vila de Cruces. Una vez pasada la mina de cuarzo, que reconoceréis por la cantidad inmensa de desechos en forma de gravas que encontrais a un lado y a otro de la carretera, encontraréis una indicación a la derecha de la Cadeira do Toxa, así es llamada esta catarata. La carretera está en malas condiciones, hay muchos baches y pronto habrá más ya que por aquí pasará el Ave de Madrid a Galicia y la maquinaria pesada hace estragos. Justo nos encontraremos un pequeña iglesia de frente, así que aquí tomamos la pista a la izquierda para llegar a otro indicador que nos dirige por una pista de barro en peores condiciones todavía, a escasos trescientos metros llegamos a la parte alta de la catarata –la primera foto es en el aparcamiento, la segunda es la cascada en su parte alta y la tercera la parte inferior-. La catarata del río Toxa tiene la friolera de 60 metros de caida. Desde los miradores podemos apreciar lo cerca que pasará la linea del Ave, esperemos que no destrocen esta riqueza paisajística que tenemos. Una pista también de tierra nos conduce a la parte inferior de la catarata, pero esta vez no iremos ya que es hora de comer.
Para comer hemos elegido una casa de comidas caseras situada en Merza. Este pueblo es conocido en Galicia por su banda de música. Para llegar al pueblo desde la catarata, basta con regresar a la carretera de Bandeira a Vila de Cruces y torcer a la derecha. En el centro del pueblo hay un cruce en donde se indica la casa de turismo rural Casa Gorís tomamos esta carretera a la derecha y a menos de cien metros ya tenemos la casa de comidas O Refuxio, que vereis fácilmente por la gran parra situada delante.
Creo que la comida ha sido del gusto de todos, la lástima es lo que ocurre siempre, y es que cuando vamos muchos las conversaciones se disipan, no puedes estar a todas las conversaciones. A pesar de todo ha servido para conocer gente nueva y como siempre comentar cosas sobre nuestra afición común, las motos. Llegamos al restaurante a las dos y cuarto y cuando nos damos cuenta ya son casi las cuatro, se nos ha pasado el tiempo en un suspiro, cuando uno está a gusto el tiempo no corre, vuela. Y volando ponemos rumbo a nuestro siguiente destino, el Monasterio de Carboeiro.
Para llegar al monasterio continuamos por la misma carretera del restaurante y a escasos doscientos metros nos encontramos con el área recreativa que podéis ver en las fotos. Aquí hay un cruce que de seguir de frente nos llevaría a la carretera de Silleda a Vila de Cruces y a la derecha al monasterio, entre las dos otra carretera con fuerte pendiente nos llevaría al Balneario Baños da Brea. Seguimos pues a la derecha y los indicadores nos llevan al monasterio benedictino de Carboeiro, la carretera nos conduce justo frente a uno de los laterales de la iglesia.
El monasterio benedictino de San Lorenzo de Carboeiro tiene su origen en una ermita visigótica que había construido un anacoreta llamado Egica. En el 936 se data la fundación del monasterio y en 997 es destruido por Almanzor, al igual que la catedral de Santiago. También como el templo santo, ordena su reconstrucción en el 999 el obispo del momento, San Pedro de Mezonzo (ver ruta de la Coba da Serpe). Es un templo románico con elementos de transición al gótico y veremos como el creador del Pórtico de la Gloria o alguno de sus discípulos fueron los constructores. Con la desamortización, al igual que muchos otros, es abandonado.
La puerta de acceso tiene elementos decorativos vegetales, al igual que los capiteles del interior. El interior de la iglesia tiene planta de cruz latina con una nave principal y dos laterales (Foto de Pólux,podéis ver su space en la lista de blogs). En el ábside, los arcos de los ábsides laterales son apuntados, lo que denota un románico tardío o también llamado de transición al gótico. La puerta principal de la Iglesia (Oeste) está decorada con los ancianos del Apocalipsis tocando sus instrumentos, copia seguramente de los que hay en el pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago. La fachada sur, tanto los brazos laterales como la portada principal tienen rosetones colocados a la misma altura. Para salvar el desnivel del terreno, se construyó una cripta inferior en la cabecera que tiene tres ábsides igual que la iglesia superior. (Foto de Pólux) escalera de caracol que conduce a la cripta, hay una a cada lado, si asciendes te lleva a las torres, desde donde se han hecho miradores, ya que éstas se han perdido.

Se ha acondicionado un bonito paseo que desciende al río, y otro por el borde del mismo, pero como ya era un poco tarde y el personal estaba cansado de caminar y ver agua, lo dejamos para otra ocasión, Así que dispuestos para finalizar la ruta, volvemos por nuestros pasos para llegar al cruce del área recreativa. En este tomamos la segunda carretera a la derecha, recordad que la primera nos llevaría al balneario. Según las indicaciones de Paula, la amable camarera que nos sirvió la comida, pasaremos por unas instalaciones mineras abandonadas, a las que llegamos con celeridad, estas están totalmente valladas y tan sólo se aprecian multitud de edificios abandonados y el poblado minero, que es lo que se conserva en un estado aceptable. Continuamos la marcha para llegar a la ya mencionada carretera de Silleda a Vila de Cruces en donde giramos a la izquierda, casi sin darnos cuenta ya tenemos el indicador del Santuario del Corpiño a la derecha, hacia allí vamos.
Cuenta la leyenda que en el lugar vivía en el siglo VIII un ermitaño que ayudaba a los pastores a cuidar sus rebaños, acostumbraba a hablar con la gente y era considerado una persona santa. El hombre desapareció un tiempo sin que supiesen nada de él, hasta que lo encontraron muerto y con su cuerpo incorrupto, para no profanarlo lo enterraron y erigieron una capilla en el lugar, al que llamaron O Corpiño, por considerar un “Corpo santo” al ermitaño. Con la invasión de Almanzor, de la que hablamos al referirnos a Carboeiro, la capilla cayó en el olvido y la vegetación la fue ocultando hasta que en el siglo XII unos pastores que estaban cerca debido a una tormenta fueron a cobijarse al lugar. Aquí se les apareció la Virgen con el Niño en el brazo izquierdo y un ramo de flores en el derecho. Como no creyeron a los pastores, se volvió a aparecer al día siguiente, 24 de Junio, por eso la romería es el 23 y 24. Aquí venían personas aquejadas de males psicológicos, decían que los poseídos por el diablo, pero las cosas se han calmado y hoy acuden enfermos de toda índole.
Y nuestra ruta ha terminado por hoy. Los moteros de Pontevedra, de Santiago y Coruña debemos seguir por caminos diferentes, nos despedimos hasta la próxima vez, con la satisfacción de haber hecho nuevos amigos, haber visto lugares nuevos, interesantes, hermosos….
El regreso hacia Coruña se hace por Arzúa, pasando por el embalse de Portodemouros, en donde el frío intenso se añade a una carretera en obras y en mal estado, pero a partir de la villa del Camino de Santiago, la carretera es fabulosa, con buen firme y curvas interesantes. En el camino, cerca ya de Curtis, nos adelantan a más de cien kilómetros por hora un grupo numeroso de motos, en el mes de mayo con nuestras nuevas motos seguro que no lo harán tan alegremente.
Y esto es todo amigos, gracias por leernos una vez más, a buen seguro que cuando lo hagáis ya estaremos pensando en una nueva ruta para mostraros.
Llegamos a A Estrada, conocida en Galicia por tener innumerables fábricas de muebles y una feria monográfica precisamente de esta industria. Las direcciones prohibidas nos obligan a preguntar para llegar a la plaza del consistorio en donde hemos quedado. Para encontrarnos con los del sur hemos de cruzar la plaza peatonal, con la consiguiente reprimenda de una señora. Los colegas del sur han tenido que esperar bastante por nosotros debido a nuestra acumulación de retrasos, esperemos que no pase otra vez.
Y por fin ponemos rumbo a nuestra primera fervenza (catarata) del día que está situada a escasos cuatro kilómetros del centro, para llegar a ella debemos tomar la carretera que conduce de A estrada a Silleda, tomamos la antigua carretera en una curva a la derecha y en la tercera pista, justo después de una casa de piedra. A un kilómetro escaso encontraremos el final de la pista asfaltada, a nuestra izquierda tenemos una serrería que tiene un cobertizo delante, aquí dejamos nuestras motos para llegarnos en apenas veinte metros a un antiguo aserradero hidráulico. Desde aquí ya escuchamos el ruido del agua al caer, a la derecha del aserradero está la bajada hacia la catarata, la pendiente es dificultosa, pero no impide llegar al cauce del río para hacer unas fotos.
El río Curantes de donde toma el nombre es afluente del Liñares, a su vez afluente del Ulla, la foto corresponde a la parte alta con cinco metros de altura, inmediatamente a continuación - como es complicado llegar el personal no quiso bajar - está la mayor, de 10 metros de altura en forma de tobogán.Volvemos sobre nuestros pasos para tomar de nuevo la carretera que un día fue de A Estrada a Silleda y a un kilómetro debemos incorporarnos a la nueva carretera, haciendo Stop previamente. Unos cinco kilómetros nos separan de Pena do Foxo, allí hay un cruce que indica Curantes y Olives – Ojo que en un cruce en un lugar llamado Foxo, hay un indicador que pone a Olives, pero este no es, ya que no pone Curantes – Aquí seguimos a Pousada, en donde comienzan a aparecer indicadores que nos dirigen al Pazo da Nugalla, allí vamos.
Una vez que comienzan los indicadores se toma una pista estrecha a la derecha de la carretera principal, y a continuación siempre a la derecha siguiendo los carteles hasta llegar al pazo. En su frente hay un cruceiro en donde dejamos las motos, en su base figura una inscripción un tanto equívoca para algunos. Una pista de gravas blancas enfrente al cruceiro nos lleva a la fervenza do Maimón dejando el pazo a nuestra izquierda, apenas a doscientos metros nos encontramos con unos cazadores que buscaban zorros, más tarde veríamos en nuestro camino de vuelta que sí los habían encontrado. Seguimos hasta el puente apenas cincuenta metros más, a nuestra derecha aparece la primera catarata de 5 metros de alto. En este lugar hay varios molinos, unos abandonados y otros en buen estado, incluso puede verse lo que aquí se denomina “rodicio”, es la rueda que al caer el agua gira para mover la muela de piedra. La cascada inferior, la que está en la parte izquierda del puente, tiene siete metros de altura y su acceso es por una bajada muy empinada, si es dificultoso bajar más lo es subir.El regreso es más calmado, volvemos a pasar por el pazo y hacemos otra foto de su pozo y su camelio. Regresamos por nuestros pasos y como ya es tarde prescindimos de visitar una nueva catarata en el camino a Silleda, concretamente la de Férveda. Así que vamos directamente a la más importante, la Fervenza del río Toxa.
En la carretera de A Estrada a Silleda, a la que regresamos, encontramos una buena ascensión acompañada de viento, el buen firme y las curvas suaves invitan a sacar la carbonilla a los escapes, así que alguno realiza un sprint. En poco tiempo llegamos a Chapa, pequeña localidad cercana a Bandeira en la que nuestra carretera se cruza con la general de Santiago a Ourense, aquí tomamos dirección Santiago hasta Bandeira. En el semáforo de Bandeira tomamos la carretera a la derecha en dirección a Vila de Cruces. Una vez pasada la mina de cuarzo, que reconoceréis por la cantidad inmensa de desechos en forma de gravas que encontrais a un lado y a otro de la carretera, encontraréis una indicación a la derecha de la Cadeira do Toxa, así es llamada esta catarata. La carretera está en malas condiciones, hay muchos baches y pronto habrá más ya que por aquí pasará el Ave de Madrid a Galicia y la maquinaria pesada hace estragos. Justo nos encontraremos un pequeña iglesia de frente, así que aquí tomamos la pista a la izquierda para llegar a otro indicador que nos dirige por una pista de barro en peores condiciones todavía, a escasos trescientos metros llegamos a la parte alta de la catarata –la primera foto es en el aparcamiento, la segunda es la cascada en su parte alta y la tercera la parte inferior-. La catarata del río Toxa tiene la friolera de 60 metros de caida. Desde los miradores podemos apreciar lo cerca que pasará la linea del Ave, esperemos que no destrocen esta riqueza paisajística que tenemos. Una pista también de tierra nos conduce a la parte inferior de la catarata, pero esta vez no iremos ya que es hora de comer.Para comer hemos elegido una casa de comidas caseras situada en Merza. Este pueblo es conocido en Galicia por su banda de música. Para llegar al pueblo desde la catarata, basta con regresar a la carretera de Bandeira a Vila de Cruces y torcer a la derecha. En el centro del pueblo hay un cruce en donde se indica la casa de turismo rural Casa Gorís tomamos esta carretera a la derecha y a menos de cien metros ya tenemos la casa de comidas O Refuxio, que vereis fácilmente por la gran parra situada delante.
Creo que la comida ha sido del gusto de todos, la lástima es lo que ocurre siempre, y es que cuando vamos muchos las conversaciones se disipan, no puedes estar a todas las conversaciones. A pesar de todo ha servido para conocer gente nueva y como siempre comentar cosas sobre nuestra afición común, las motos. Llegamos al restaurante a las dos y cuarto y cuando nos damos cuenta ya son casi las cuatro, se nos ha pasado el tiempo en un suspiro, cuando uno está a gusto el tiempo no corre, vuela. Y volando ponemos rumbo a nuestro siguiente destino, el Monasterio de Carboeiro.
Para llegar al monasterio continuamos por la misma carretera del restaurante y a escasos doscientos metros nos encontramos con el área recreativa que podéis ver en las fotos. Aquí hay un cruce que de seguir de frente nos llevaría a la carretera de Silleda a Vila de Cruces y a la derecha al monasterio, entre las dos otra carretera con fuerte pendiente nos llevaría al Balneario Baños da Brea. Seguimos pues a la derecha y los indicadores nos llevan al monasterio benedictino de Carboeiro, la carretera nos conduce justo frente a uno de los laterales de la iglesia.
El monasterio benedictino de San Lorenzo de Carboeiro tiene su origen en una ermita visigótica que había construido un anacoreta llamado Egica. En el 936 se data la fundación del monasterio y en 997 es destruido por Almanzor, al igual que la catedral de Santiago. También como el templo santo, ordena su reconstrucción en el 999 el obispo del momento, San Pedro de Mezonzo (ver ruta de la Coba da Serpe). Es un templo románico con elementos de transición al gótico y veremos como el creador del Pórtico de la Gloria o alguno de sus discípulos fueron los constructores. Con la desamortización, al igual que muchos otros, es abandonado.La puerta de acceso tiene elementos decorativos vegetales, al igual que los capiteles del interior. El interior de la iglesia tiene planta de cruz latina con una nave principal y dos laterales (Foto de Pólux,podéis ver su space en la lista de blogs). En el ábside, los arcos de los ábsides laterales son apuntados, lo que denota un románico tardío o también llamado de transición al gótico. La puerta principal de la Iglesia (Oeste) está decorada con los ancianos del Apocalipsis tocando sus instrumentos, copia seguramente de los que hay en el pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago. La fachada sur, tanto los brazos laterales como la portada principal tienen rosetones colocados a la misma altura. Para salvar el desnivel del terreno, se construyó una cripta inferior en la cabecera que tiene tres ábsides igual que la iglesia superior. (Foto de Pólux) escalera de caracol que conduce a la cripta, hay una a cada lado, si asciendes te lleva a las torres, desde donde se han hecho miradores, ya que éstas se han perdido.

Se ha acondicionado un bonito paseo que desciende al río, y otro por el borde del mismo, pero como ya era un poco tarde y el personal estaba cansado de caminar y ver agua, lo dejamos para otra ocasión, Así que dispuestos para finalizar la ruta, volvemos por nuestros pasos para llegar al cruce del área recreativa. En este tomamos la segunda carretera a la derecha, recordad que la primera nos llevaría al balneario. Según las indicaciones de Paula, la amable camarera que nos sirvió la comida, pasaremos por unas instalaciones mineras abandonadas, a las que llegamos con celeridad, estas están totalmente valladas y tan sólo se aprecian multitud de edificios abandonados y el poblado minero, que es lo que se conserva en un estado aceptable. Continuamos la marcha para llegar a la ya mencionada carretera de Silleda a Vila de Cruces en donde giramos a la izquierda, casi sin darnos cuenta ya tenemos el indicador del Santuario del Corpiño a la derecha, hacia allí vamos.
Cuenta la leyenda que en el lugar vivía en el siglo VIII un ermitaño que ayudaba a los pastores a cuidar sus rebaños, acostumbraba a hablar con la gente y era considerado una persona santa. El hombre desapareció un tiempo sin que supiesen nada de él, hasta que lo encontraron muerto y con su cuerpo incorrupto, para no profanarlo lo enterraron y erigieron una capilla en el lugar, al que llamaron O Corpiño, por considerar un “Corpo santo” al ermitaño. Con la invasión de Almanzor, de la que hablamos al referirnos a Carboeiro, la capilla cayó en el olvido y la vegetación la fue ocultando hasta que en el siglo XII unos pastores que estaban cerca debido a una tormenta fueron a cobijarse al lugar. Aquí se les apareció la Virgen con el Niño en el brazo izquierdo y un ramo de flores en el derecho. Como no creyeron a los pastores, se volvió a aparecer al día siguiente, 24 de Junio, por eso la romería es el 23 y 24. Aquí venían personas aquejadas de males psicológicos, decían que los poseídos por el diablo, pero las cosas se han calmado y hoy acuden enfermos de toda índole.
Y nuestra ruta ha terminado por hoy. Los moteros de Pontevedra, de Santiago y Coruña debemos seguir por caminos diferentes, nos despedimos hasta la próxima vez, con la satisfacción de haber hecho nuevos amigos, haber visto lugares nuevos, interesantes, hermosos….
El regreso hacia Coruña se hace por Arzúa, pasando por el embalse de Portodemouros, en donde el frío intenso se añade a una carretera en obras y en mal estado, pero a partir de la villa del Camino de Santiago, la carretera es fabulosa, con buen firme y curvas interesantes. En el camino, cerca ya de Curtis, nos adelantan a más de cien kilómetros por hora un grupo numeroso de motos, en el mes de mayo con nuestras nuevas motos seguro que no lo harán tan alegremente.
Y esto es todo amigos, gracias por leernos una vez más, a buen seguro que cuando lo hagáis ya estaremos pensando en una nueva ruta para mostraros.
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