Ruta de la Prehistoria (Bergantiños)

Primero fueron los faros, luego las cascadas y en esta ocasión los bravús visitamos los vestigios de nuestros antepasados, huellas de un tiempo lejano en una comarca singular, llena de bosques y montañas, rios y mares, lugares, gentes y leyendas que trataremos de contaros en esta nueva aventura soloscootera.


Ruta moterus

No es usual salir de ruta un martes, así que aquellos a los que nuestras ocupaciones laborales nos permiten hacer un paréntesis nos hemos apuntado. La organización de la ruta no ha sido realizada con mucha antelación, pero a veces las cosas sin pensarlas demasiado salen mejor que habiéndolas reflexionado mucho.

Partimos de A Coruña, para encontrarnos con Quín en Carballo, capital de la comarca de Bergantiños. Desde Negreira a Carballo, Quín ha de hacer también cuarenta kilómetros para llegar al punto de encuentro, un hotel en la carretera de Carballo a Malpica, justo en la salida de la autopista AG-55 que tomamos desde Coruña.

En este hotel desayunamos y a eso de las diez y media partimos por la AC-414 que se encuentra en obras, por lo que hemos de extremar las precauciones. Siempre a nuestra derecha nos observa el Monte Neme, lugar muy interesante desde varios puntos de vista, tanto paisajística como historicamente hablando.

El Monte Neme posee un vestigio prehistórico en su cima, un cromlech conocido como “Eiras das Meigas” (Eras de las brujas) ya que según cuenta la leyenda, la noche de San Juan se reunían en el lugar las brujas de Nemio, celebraban sus ceremonias encaramadas al cromlech como si de tronos pétreos se tratase. Al igual que los habitantes prehistóricos, las meigas celebraban aquí el solsticio de verano. Un lugar que a día de hoy y debido a la explotación del mineral de Wolframio (Tugsteno, utilizado para la fabricación de acero para la industria militar de la Segunda Gerra Mundial) aparece como un lugar inhóspito y bello al mismo tiempo. Los cráteres abiertos en la roca se han llenado de agua que se ha teñido con el mineral, convirtiendo las lagunas en charcas de color esmeralda. Los accesos al monte la última vez que lo visité en coche, no estaban practicables para nuestros scooters de rueda baja, así que aunque merece la pena la visita, hoy no la hemos realizado.


Nuestro primer destino es Malpica, pueblo de pescadores poco agraciado urbanísticamente, pero que tiene una bonita playa y un sinfín de lugares en donde disfrutar de la buena mesa. Pero antes hemos de pasar por Buño, pueblo de oleiros (alfareros) en los que podemos comprar múltiples recuerdos artesanales en barro cocido y que durante muchos años ha sufrido una leyenda negra, al igual que otras poblaciones de la Costa da Morte y que con ocasión de otra ruta por estos lugares os contaré.

En el cruce de Buño seguimos de frente en dirección a Malpica para llegar al Camping Illas Sisargas, aquí tomamos la pista que accede al Camping, dejándolo a nuestra izquierda y a un kilómetro escaso, tenemos nuestra primera visita del día. La Pedra da Arca es un dolmen, monumento funerario prehistórico, también llamado Oratorio u Obradoiro. Está formado por seis grandes rocas clavadas en la tierra y una superior que servía de techo, rota por la mitad seguramente por la mano del hombre. Tiene un corredor de entrada y algunas inscripciones en las caras exteriores del los megalitos.


Abandonamos el bosque por el mismo camino por el que llegamos hasta la carretera principal que nos llevará al puerto de Malpica, realizamos unas fotos al tiempo que descansamos un rato para continuar camino en dirección Ponteceso por la carretera AC-4307. Malpica tiene una leyenda relacionada con su patrón San Adrián, ésta dice que el Santo libró al pueblo de una plaga de serpientes, erxpulsándolas hacia el mar en donde se convirtieron en roca. Esta historia es un mito que trata de explicar y cristianizar el hecho de que en el cabo de San Adrián, al igual que en Corme, del que hablaremos más tarde, existan unas rocas con petroglifos que representan serpientes aladas, la de Malpica sólo se puede ver con marea baja, pero la de Corme está en el interior así que volveremos más tarde sobre este tema.

Decíamos antes que tomamos la carretera en dirección a Ponteceso y una vez pasado el lugar de Vigo y el puente sobre el rio, a escasos metros de este, nos encontramos con un cruce que nos llevará a Barizo por la carretera AC-4305. Nos dirigimos a su iglesia y cementerio como referente, pues allí la carretera se divide para llegar a la playa y el puerto de Barizo a la derecha y a la izquierda nos llevará al cementerio nuevo donde comienza la pista que conduce al Faro de Punta Nariga. Este faro, obra del arquitecto gallego César portela, es una auténtica escultura que semeja un barco introduciéndose en el mar. Fue construido en 1997 en granito, destacando la integración con el terreno y su monumentalidad. Desde esta atalaya podemos divisar, si no hay bruma, las Islas Sisargas en donde apenas hay vegetación, destaca en ellas su faro, uno de los pocos, por no decir el único faro de la provincia que los bravús no hemos visitado con nuestros scooters, el motivo está claro.

Retornamos por la misma carretera hacia el cementerio en donde tomamos la primera o la segunda pistas a la derecha en dirección a la aldea de Mens. Desde aquí ya se divisan las Torres y su Iglesia. Las torres de Mens fueron posesión de los condes de Altamira, destruidas en la revuelta Irmandiña contra el centralismo de los Reyes Católicos en 1467. Fueron reconstruidas posteriormente y uno de sus propietarios protagonizó el rapto de una moza del lugar, que acabó en tragedia después de que los lugareños como en Fuenteovejuna se levantaran contra el señor para lincharlo, este intentó escapar por un pasadizo secreto que conducía a la Iglesia, pero enfervorizados los habitantes quemaron paja en los extremos del tunel para que no pudiera huir, desde entonces en el campo de trigo que hay encima del túnel, las espigas nacen amarillas por lo que se conoce perfectamente su recorrido. La iglesia es un vestigio de un monasterio, por ello tiene planta basilical con tres naves, fue consagrada en 1134 y su fachada es una reconstrucción reciente.

Abandonamos Mens nuevamente en dirección a Ponteceso hasta llegar al lugar de A Campara en donde tomaremos dirección Niñóns y Monte do Faro por la AC-6801. Es ya la una del mediodía y mi estómago empieza a recordarme que no hemos planificado el lugar en donde comeremos, con estos pensamientos en mi cabeza, me paso de largo, dándome cuenta al instante ya que a la derecha se encuentra la capilla de la Virgen del Faro, además de un monolito de hormigón hueco en su interior y con una escalera de caracol que nos permite ascender a lo más alto en donde se encuentra una imagen de la Virgen también de hormigón. En este lugar se celebra una romería el día 8 de Septiembre. El lugar está siendo acondicionado por un taller de empleo, formado casi en exclusiva por mujeres, que nos dedican unos piropos que nos alegran el día. Desde este lugar a más de 200 metros sobre el nivel del mar se observan Corme y el faro de Punta Nariga que habíamos visitado anteriormente.


Retomamos la carretera principal que desemboca a menos de un kilómetro de aquí en la AC-424 que nos llevará primero a Corme Aldea y luego a Corme Puerto, precisamente desde el puerto, en donde podemos contemplar el monumento a los percebeiros, sale una preciosa carretera que nos lleva al faro del Roncudo. El faro no es muy agraciado, pero se encuentra en un lugar famoso por los percebes capturados en las rocas próximas. Para extraer este exquisito manjar, los percebeiros arriesgan sus vidas día a día y muestra de ello son las innumerables cruces blancas que encontramos en este lugar.

En este paréntesis en nuestro periplo por tierras de Bergantiños es un buen momento para hablar de la comida, yo recomiendo un buen lugar en Cabana de Bergantiños, pero he de informar a mis acompañantes que el restaurante no es barato, no vaya a ser que luego se asusten por la cuenta. No hay problema por el precio así que es hora de ponerse en camino de nuevo. Quín recibe una llamada de su concesionario que ya tienen la Silver Wind de 400 negra que había encargado, así que corre raudo a su entidad bancaria a realizar la transferencia para que se la matriculen.

Este viaje es por tanto la última ruta que realiza su X8 de 250 con él, lo que a todos sus amigos nos alegra, pues ha vivido el parto de su nueva moto con mucha ilusión y muchas dudas hoy dejadas atrás. En apenas unos meses, la mayor parte de los bravús que teníamos motos de hasta 250cc nos hemos pasado a cilindradas superiores.

Si queremos llegar a comer a una hora razonable, hemos de suspender nuestra siguiente visita, la Pedra da Serpe de Gondomil, situada en la carretera que va a la playa da Ermida, que dejamos a nuestra derecha en dirección a Ponteceso. Cuando hablamos de Malpica ya nos habíamos referido a este tipo de gravados en la roca en forma de serpientes con alas, son debidos a las invasiones que pueblos celtas “saefes”, o también llamados galos en Francia, que llevaban cascos metálicos con gravados de serpientes aladas, de ahí que se atribuyese a San Adrián la expulsión de esta “plaga de serpientes”. La roca sirve de basamento para un cruceiro, de esta forma se cristianizó, significando el triunfo sobre el pecado por la muerte de Cristo.

Próxima a Ponteceso y siguiendo nuestro itinerario, se encuentra la carretera que conduce a la playa de Balarés, que no visitamos, pero en el camino a ella se encuentra el Monte Branco (monte blanco) desde el que se observa una preciosa vista de la desembocadura del río Anllóns, también llamado Ceso de ahí el nombre del pueblo, el más importante de la comarca y que precisamente pasa por su capital, Carballo y tiene en Ponteceso su desembocadura.

Ponteceso nos recibe justo al lado de la casa natal de uno de los grandes poetas gallegos. Eduardo Pondal, autor de la letra del Himno Gallego, también glosó las excelencias de estas tierras en su poesía. Es el Bardo (poeta de los antiguos celtas) por excelencia, el creador de la Nación de Breogán, médico que dejó su profesión para dedicarse de lleno a la poesía, ya que poseía una inmensa fortuna que había hecho su padre en América.

Cruzamos el puente sobre el rio para llegar al restaurante. El “Mar de Ardora” se encuentra en As revoltas en la carretera de Ponteceso a Laxe. El comedor del restaurante tiene una galería con unas inmejorables vistas sobre el río y el Monte Branco que acabamos de dejar. Damos buena cuenta de una excelente comida de autor, que a diferencia de otros lugares no es exígua ni mucho menos, postres muy elaborados, buena carta de vinos y de aguas del mundo.Son las cinco de la tarde cuando abandonamos el “Mar de Ardora” para seguir en dirección a Baio para lllegar a nuestro siguiente lugar prehistórico, el Castro de Borneiro.



Bien indicado y con una gran explanada para aparcar en su entrada, tiene como recibidor un grupo de molinos que no visitamos. Ascendemos la colina en donde está situado el castro y nos adentramos por su puerta, ya que estaba rodeado de muros defensivos. Su datación va desde el siglo VI antes de Cristo hasta el 145 a. C. aproximadamente, y en él se encontraron innumerables restos de cerámica, vidirio y bronce. El castro es una auténtica ciudad y es por ello que se le conoce como “A Cibdá” o “Cidá”.



Se nos hace tarde, así que nos perdemos la última visita del día, el Dolmen de Dombate, símbolo de la galleguidad al haber sido fuente de inspiración para Pondal. El dolmen es un excepcional monumento de la cultura megalítica gallega, anterior a la cultura castrexa que representaba Borneiro y que los estudiosos datan entre 2.500 y 3.000 años a.C., están situados muy próximos y en la misma carretera. Al igual que el de Malpica, se descubrieron inscripciones en sus rocas, aunque en esta oasión en la parte interior y acompañadas de pinturas, consideradas las más importantes de Europa en lo que a la pintura megalítica se refiere.


Nos dirigimos a Baio para tomar la carretera de A Coruña a Fisterra, en el mismo pueblo nos despedimos de Quín, que a buen seguro que esta noche no dormirá con la ilusión de tener cuanto antes su nueva montura. En Coristanco enlazamos con la autopista, la AG-55 que utilizamos por la mañana y en media hora estábamos en A Coruña. Espero poder contaros muy pronto una nueva aventura soloscootera por tierras gallegas, hasta entonces sabéis que nos podéis seguir en nuestra página web www.escuter.tk.


Saludos en V'sss